Followers

Saturday, October 29, 2005

El bufón

Hoy se corrió el telón
tras una larga jornada.
El bufón del rey
habia muerto luego de
su último acto, tras
las bambalinas
verde oscuras.
Vivió siempre
en aquel teatro
largo y húmedo,
donde hizo reir
a serios monarcas
de rojos esplendores.
Nadio acudió a saludar
su cuerpo frio,
en tanto la llovizna
pegajosa del otoño,
mojaba ténuemente
el caer de la tarde.

7 comments:

indianguman said...

Qué bonito este poema-microcuento1 siempre nos llevas por historias como de cuentos de hadas para adultos.

no hay imagen más abandonada que la de un bufón, un payaso solo y triste.

Me recordó una canción de Serrat: Romance de curro el Palmo.

Un abrazo!

Bohemia said...

Siempre haciendo reír a los demás y en su soledad...¿de que se reirá el bufón?

Gabriela Zayas said...

Uno que ríe y lllora, como en Rigoletto. Qué hermosa aria, excelente poema. Siempre encuentras la justa expresión. Dsenudo, el lenguaje habla mejor. Dice más.
Un beso.

Laura said...

Este poema, me trae al pensamiento un Rigoleto solitario, I pagliaci en la escena donde llora solo y se lamenta con ese aria tan conocido, un clown triste.

Besos

Lety said...

Ay Don Fernando, si que es triste ese papel y lo peor que es voluntario. La partida sin despedida, algo de no desearse a nadie. Nadie para llorar, nadie para acompañar...
No me gusta ni siquiera pensar en ello.
Besos a todos con amor

nika said...

No sé por qué, pero a mí la figura del payaso y del bufón, siempre me ha atraído. La encuentro sobre todo triste: una vida de servicio, haciendo reír y casi nadie se toma la molestia de ver qué hay detrás de la cara pintarrajeada, se nos olvida que ellos también tienen una vida, mejor así si no las carcajadas nos saldrían tristes.
En fin, me encantó el poema. Me llegó.

Gabriela Zayas said...

fernando, conoces un poema de Juan de Dios Peza creo, que se llama 'Reir llorando'? Yo de chiquita lo recitaba. Un besote.
Reír llorando


Viendo a Garrick, actor de la Inglaterra,
el pueblo al aplaudirlo le decía:
Eres el más gracioso de la tierra y el más feliz.
Y el cómico reía.

Víctimas del spleen los altos lores,
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores
y cambiaban su spleen en carcajadas.

Una vez ante un médico famoso,
llegose un hombre de mirar sombrío:
-Sufro -le dijo- un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.

Nada me causa encanto ni atractivo;
no me importan mi nombre ni mi suerte;
en un eterno spleen muriendo vivo,
y es mi única pasión la de la muerte.

-Viajad y os distaeréis. -Tanto he viajado
-Las lecturas buscad -Tanto he leido-
Que os ame una mujer - ¡Si soy amado!
-Un título adquirid -Noble he nacido.

¿Pobre seréis quizá? -Tengo riquezas
- ¿De lisonjas gustáis ? - ¡Tantas escucho!
-¿Que tenéis de familia?...-Mis tristezas
-¿Vais a los cementerios?... -Mucho, mucho.

¿De vuestra vida actual tenéis testigos?
- Sí, mas no dejo que me impongan yugos;
yo les llamo a los muertos mis amigos;
y les llamo a los vivos mis verdugos.

-Me deja- agrega el médico -perplejo
vuestro mal, y no debo acobardaros;
Tomad hoy por receta este consejo:
sólo viendo a Garrick podéis curaros.

-¿A Garrick ? -Sí, a Garrick...La más remisa
y austera sociedad lo busca ansiosa;
todo aquel que lo ve muere de risa;
¡tiene una gracia artística asombrosa !

-Y a mí me hará reir?-Ah, sí, os lo juro !;
él, sí, nada más él...Mas qué os inquieta?...
-Así -dijo el enfermo -no me curo:
¡Yo soy Garrick ! Cambiádme la receta.

¡Cúantos hay que, cansados de la vida,
enfermos de pesar, muertos de tedio,
hacen reir como el autor suicida
sin encontrar para su mal remedio!

¡Ay ! ¡ Cuántas veces al reír se llora!..
¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,
porque en los seres que el dolor devora
el alma llora cuando el rostro rie!

Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestras plantas pisa
lanza a la faz la tempestad del alma
un relámpago triste: la sonrisa.

El carnaval del mundo engaña tanto;
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto
y también a llorar con carcajadas.