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Sunday, June 01, 2008

Dolor

Conoció amores
embarrados con el fango
más repelente;

bebió la pasión
en noches cargadas
de hogueras vacilantes;

las brasas del desprecio
quemaron, sin piedad,
su atajo en la vida;

el delirio inyectado
alucinó sueños cargados
de negras pesadillas;

cuando no pudo más
se cortó las venas
una día de otoño,
muy parecido a éste,
con el viento taladrando
la piel y el alma.

20 comments:

Maybe said...

Me haz dejado sin palabras...

Claudia Perotti said...

Devoro tuas palavra e me encho de poesia!

Beijinhosssssss

Algaire said...

Una vida muy triste con un final trágico.
Un saludo

Malena said...

Parece que hay personas que han venido al mundo para sufrir y que un hada perversa le concedió los peores dones. Aquellos que te cierran todas las puertas y ´la única salida es la auto destrucción.

Fuerte y trágico tu poema, Fernando.

Un beso.

George said...

parece que para muchos no hay otra forma de querer.

Trini said...

Otoño tuvo que ser...

Un abrazo

Gabriela said...

El amor es devastador muchas veces. Abrazos.

la peor de todas said...

Esa la gran mentira, nadie se muere de amor, sino que queda malditamente vivo.
Y ese dolor, a veces, acompaña cada paso.

Fernando Sarría said...

hay formas de terminar...quizás estás sea la drastica pero la más cobarde...besos.

angélica beatriz said...

Muy triste este poema querido Fgiucich :-(

Pero bueno, la poesía es así, delata el sentimiento que le da vida...

Un beso grande.

Bohemia said...

Otoño es un mes que deprime a mucha gente, es lógico que eligiera esa estación...mi estación favorita....

abrazos

Laura said...

Esta vez no sé que decirte... me quedó un sabor muy triste.

Isabel Romana said...

No podías haber elegido un título más apropiado para este poema, esta historia sutil de una vida perra. Me impactó mucho el verso que hace referencia a "un día como éste", porque eso le da un toque de realidad, nos arranca de ese mundo oscuro en el que la historia parece desarrollarse para situarnos en el hoy y el ahora. Realmente muy conseguido lo que querías. Un abrazo y mi admiración.

kiantei said...

Adoro que habites de este lado del hemisferio porque tus tiempos son también mis tiempos, mis climas los tuyos del mismo modo que lo son mis lluvias y tus otoños.
Adoro encontrar en tu sitio todas las palabras y verbos que hace ya tanto no uso.
Adoro tenerte como amigo y compañero de ruta, eso adoro.

Catalina Zentner said...

No sé si cobardía, no sé si desesperación o rapto de locura, el suicidio es inexplicable.
Fuerte, este poema, Fer.

UMA said...

Siempre me hago piel en tu poesìa, hasta que encallè, en un final que me ha dejado atònita, silenciada en un triste final.
Bellos versos, Fer, es un agrado enorme leerte.
Un abrazo.

Raquel Fernández said...

Un poema muy duro, pero absolutamente perfecto. Conozco esa sensación de no poder más y de "buscarme la muerte en las navajas", tal como diría Miguel Hernández (¿viste? no puedo con mi genio, siempre abuso de las citas).
Es un enorme placer leerte.
Un abrazo.

Pablo said...

duro, hermoso y diferente
me gustó mucho

Isabel Romana said...

En mi blog te he otorgado un premio, es muy merecido aunque soy consciente de que tu poesía merecería mucho más. Un abrazo muy fuerte.

M.M. said...

Hay dolores tan fuertes que nos llevan a esos límites donde el regreso es imposible.

Saludos,

Maya