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Saturday, May 06, 2006

La llamada

Todos tenemos momentos de cobardía
que nos sorpreden en algún tramo
de la vida.

Un día cualquiera,
del mes pasado,
apareció en el móvil
una llamada perdida
con identificación
de dígitos.

Cuando lo iba a borrar
me picó la curiosidad
de conocer quién estaba
al otro lado de la línea.

Hice el intento
y me respondió una voz
femenina poco audible.

Le comenté el motivo
y si, realmente, se había
equivocado.

No, me dijo.
Yo te conozco.

Mi nombre y apellido
confirmaron que estaba
en lo cierto.

Me quedé, atónito.

¿ Quién eres? pregunté,
y una débil carcajada sonó
irónica en el tartamudeo
de las ondas.

Me lo dijo.

Y en la búsqueda
impaciente por los pliegues
de la memoria
me encontré con una historia
que parecía cerrada para
siempre.

Ahí estaba ella,
aprisionada en las arrugas
que empiezan a florecer
en cuerpo y alma.

¿ Qué hacer ? me pregunté.
Y tuve miedo de desandar
el camino y abrir puertas
clausuradas a cal y canto.

Apagué el teléfono
y al día siguiente
cambié de número.

30 comments:

Pancha said...

Abrir esas puertas cerrada con cal y canto nos puede costar muy caro, pero a veces ambién vale la pena correr el riesgo... un gran saludo Don F.

alma said...

Pues yo creo que es mejor siempre resolver de la forma que sea, huir es aplazarlo hasta la próxima.

nika said...

el temor forma parte del ser humano, no es fácil desandar lo andado para reabrir puertas que en su momento pareció imposible cerrar, no, no es fácil...
abrazos

UMA said...

Yo hubiese hecho algo similar...quizà, sòlo por la carcajada.

Un abrazo

Rantes said...

los pliegues del pasado te pueden hacer tropezar

Glup said...

Cobarde.
(Con cariño)

Sheba said...

¿De verdad?

Gabriela Zayas said...

Cerrar puertas y ventanas. Yo lo considero indispensable. Un buen relato poético. Un abrazo.

Lila Magritte said...

A veces es mejor arriesgarse, pero si el destino está impreso, ella dará con el nuevo número.

Bohemia said...

Esa cobardía de mi amor por ella, hace que me sienta igual que una estrella, tan lejos, tan lejos en la inmensidad que no espero nunca volverla a enconetrar

Lety said...

Un poema-historia, muy cercano a la realidad, algo que en estos tiempos debe ser "pan de todos los días" no así la forma de narrarlo, como siempre, digna de usted.

Beso en la frente don Fernando

Anawin said...

Hay puertas que mejor no abrirlas. Pero hay realidades que nunca se olvidan. Bella composición. Besos.

Verena Sánchez Doering said...

te dejo mi abrazo grande

Freyja y/o verena

Ipnauj said...

El pasado se convierte en presente y en miedo al futuro.

Un gran saludo.

Coralya said...

Nunca es bueno volver al pasado ni escarvar en él, puede traer consecuencias y arrepentimientos que quedarán marcados por el resto de nuestros días. Saludos y todo mi cariñoa

Emilio said...

La media onda Don EFE. Creo imaginar la sensación. Yo estuve del bando contrario.

Saludos.

Ludmilla 1789 said...

Yo creo que sí, que a veces vale la pena correr el riesgo y excavar, sacar unas cuantas paladas de tierra.
Para Joaquín Sabina era "tu voz tiritando en la cinta del contestador". Eso en estos tiempos ya fue; son otros los artefactos que condicionan las relaciones humanas.
Hasta pronto.

Laura said...

Hay imágenes que vuelven desde el fondo de la memoria - como aquellas fotos viejas que no sabemos ni que conservamos- y que al mirarlas causan estupor, miedo... se nos eriza la piel y no comprendemos cómo fue posible, en otro tiempo, correr esos riesgos.
El temor y el temblor y luego un salto al vacío como Kierkegaard

Cicindela Zida'ya said...

es increible como se habren algunas puertas...y doloroso al ver abiertas de repente y sin permiso las que elegimos cerrar ...
Conozco muy poco la obra de Espronceda...pero ya me despertaste la curiosidad por saber mas.

La Barquisimetana said...

Como será de duro ese pasado que te hizo ser tan radical??? Las mejores decisiones se toman de esa manera, rapida y resueltamente!!! Saludos

indianguman said...

Mmm. La cobardía puede llegar a ser buena si responde a la sensatez más que al miedo. O no?

Me encantó

Besos

Hiscariotte said...

El móvil y sus inconvenientes.

Saludos.

almaenamorada said...

Pues si estaban cerradas..las puertas..(porque hasta ahora,asi ha sido bueno para ti..)
Porque abrirlas??
Si no es necesario..pues..buen acto el que has hecho.Y no es precisamente cobardia.

Saluditos-valientes!
;)

Gracias por tu linda compañía en mi corazon valiente.
=)

Enric said...

Sistema o solucion eficaz :)

besos

Enric

nika said...

gracias por los hermosos versos que dejaste en mi blog.

besos

Kadannek said...

bravo,bravo -entre aplausos- he quedado pasmada por la sutileza con que contais aquella historia con frases tan simples y tan armoniosas.

he de declararme una persona curiosa, quiero saber quién os llamó xD

saludos y abrazos!

Araceli Casanova said...

Con todo derecho, hay puertas que no se abren más, Ta' bien, pasa....Un abrazo.Ari

Freyja said...

en las horas sintiempo, dejamos hablar el alma y recordar momentos vividos
solo que la asuencia y la soledad hacen ver por momentos que todo duele
hoy me visto de colores...aunque mi alma extrañe lo que no esta
mil besos y barazo enorme
gracias por tu compañia en Sucesos y en Escuridao
que mañana sea un bello dia y este leno de sol y mil colores

besos y sueños

Eliza Doolitle said...

Cuando se cierra una puerta... se abre una ventana

Filos en Mundo de Sofía said...

Pues creo que hasta qu eno arriesgamos el intento, no sabemos las respuestas.

saludos.

Elva*