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Saturday, April 22, 2006

Adios

Cuando colgaban
de las enredaderas
la últimas flores de
una primavera tardía,
nos encontramos
en la librería de la
esquina.

Nadie como ella
supo cantar el aria primegenio
de mis noches en vela.

Su nombre
lo guardo como camafeo
de marfil tallado
en cofre de plata.

Se fue un día
persiguiendo un ideal.
- Tengo poquísimo tiempo -
me dijo.
- Quiero agradecerte lo que tú
desde hace tiempo me brindaste
y al recordarte siempre me lleno
de gratitud .
No sé si volveré,
pero desde donde me encuentre
pediré al Señor de la Vida
por tu felicidad, esa felicidad
que se encuentra en nuestro
propio corazón -

Revolviendo archivos,
entre unos viejos papeles
encontré su carta.

Una extraña sensación
de tibieza me hizo saltar
una lágrima que la sequé
prontamente.
No quise que las
cicatrices del tiempo
volvieran a lastimar.

20 comments:

indianguman said...

Mmm... Las cartas extraviadas mas no olvidadas aparecen de vez en cuando a recordarnos quienes somos.

ah... Un abrazo!

Reina Ginebra said...

Es mejor dejar el humo dormido,
pero esas cicatrices,
ya de color rosa,
ya no sangrantes,
son nuestra esencia misma,
ellas son las muescas,
que va marcando la vida,
cuando se tiene la suerte,
de,al menos,una vez,
haber vivido,un sentimiento

Eliza Doolitle said...

Yo no quiero soñar... quiero una realidad :(

Kadannek said...

Que el pasado no os ate, pero siempre aprended de él.

hermosísimas palabras.

Lety said...

Hace no tanto, cuando murió mi madrina, encontré entre sus cosas, una carta que nunca me fue entregada, esa carta, me llevó a caminar por calles húmedas como labios, donde ya no quedaba nadie...
Compartimos la experiencia Don Fernando, reciba usted mi beso en la frente

Pancha said...

Nos recuerdan quienes somos como dice Carola, y nos recuerda crecimientos y aprendizajes que bien vale la pena sacar del baúl de vez en cuando... un abrazo Don Fernando.

Ana Isabel said...

Las cicatrices del tiempo lastiman cuando menos lo piensas.. solo estan atenuadas en nuestro corazon pero arden como si fuera ayer. Saludos amiga

Gabriela Zayas said...

Los recuerdos más dulces son los que todavía nos duelen. Besos.

UMA said...

Que duele, si que duele...
suelo hacer esas cosas para seguir adelante...
Solo decirle que aunque no suelo decirle que paso, si que vengo...
Me ha encantado su nuevo blog, Fgiucich.
Un abrazo

Laura said...

Las cartas antiguas y perdidas de antaño traen noticias nuevas cuando las encontramos.

Cariños

Denia said...

ay de los amores que han partido... de mil formas se quedan siempre con nosotros...

abrazos enormes!

Sheba said...

... el inmenso placer de revisar recipientes que guardan recuerdos: a veces secretos, a veces olvidos, a veces simples probabilidades...

Gracias por compartir.

Bohemia said...

Que linda imagen la de su nombre guardado en un camafeo...
Besos

nika said...

este poema es para contemplarlo en silencio, es blanco, tibio, hermoso y triste, es recuerdo y también dolor, es abrazo cálido y partida... simpemente "es".

Freyja said...

gracias, aqui estoy tomando todo lo que viene, aunque la luz a veces no se ve mucho, pero la vida sigue y es bella con dolor y alegrias
hoy me envuelvo en sueños y sigo adelante
mi abrazo con mucho cariño y mil gracias por estar ahi conmigo

besos y sueños

Coralya said...

Que hermoso es recordar, más cuando se hace con cosas que del pasado y que nacieron de sentimientos puros y sinceros, que jamás se olvidarán. Lindo Post, te lo agradezco, me haz hecho recordar también. Besos,

Coralya

Enric said...

algunas cartas viejas es mejor no encotnrarlas... creo :)

Enric

Ponto García said...

... restañando la memoria ...

Denise said...

Me ha pasado con emails... y luego se queda una espinita ahí bailando en el pecho por un rato.
Saluditos!

YoHannah said...

Con prisas, pero con cariño, dejo un saludo y un abrazo. Espero no tardar ya mucho en poder reanudar la actividad bloguera normal. Mientras, voy dejando de vez en cuando, cosillas en mi blog.

Hannah
de http://serrizomatico.blogia.com