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Sunday, June 17, 2007

El linyera

El semblante abotagado por el alcohol,
la naríz rota en alguna disputa callejera
y la miseria concentrada
en toda su geografía,
asienta su humanidad
en mitad de vereda,
a escasos metros de mi trabajo.

En un carro de supermercado
guarda sus pertenencias
perfectamente ordenadas
como tesoro bien custodiado.

Se sienta en el vano
de una puerta ciega
sobre varias frazadas
descoloridas por el uso
y, en este crudo invierno
parece no sentir la humedad
que castiga el ambiente.

Colgada del cuello
una antigua radio portátil
y un libro apoyado en un costado,
delatan la chispa de esa hoguera
que dejó encendida
en algún ignoto recodo.

No pide limosnas y,
cuando paso apurando el paso
todas las mañanas,
me observa con ojos tristísimos
como para señalarme,
con conocimiento de causa,
que los límites entre sus
manos hinchadas, temblorosas
y mis zapatos recién lustrados,
no son nada más
ni nada menos
que un simple golpe de timón.

28 comments:

malena said...

Parece mentira como un golpe de timón en nuestra vida puede llevarnos hacia la desgracia o hacia la alegría. Tendremos que tener conocimientos marineros para llegar siempre a buen puerto.Me enternece la figura del vagabundo.
Un beso.

Eliza Doolitle said...

Chica, me dejas sin palabras!!!

quantum said...

Ese timón que gira y nos gira. Lucidez ante lo frágil: lo frágil frente a nosotros y lo frágil dentro.
Mi abrazo te mando.

Gabriela said...

Qué cierto es: qué línea tan delgada nos separa de la miseria o de la soledad absoluta.
Abrazos.

Nika said...

¡qué fuerte esto! sobre todo porque conozco personajes como los que describes y sus miradas siempre me dicen que han perdido algo muy, muy grande.

leyéndote pensaba que tus versos no están destinados a hacernos evadir la realidad, sino a hacérnosla vivir, lo cual es loable.

besos

Bohemia said...

Pedazo de realidad que se da en todos los lugares de ese lado y de este lado del mar...

Y así es, sólo un golpe de timón la suerte es caprichosa...

Me encantó esta frase:

"y la miseria concentrada
en toda su geografía"

Abrazos

Antonia said...

Ese segundo en que decidimos lo fundamental, en que podemos cambiar el rumbo de nuestra existencia, es un segundo precioso que no debemos olvidar... besotes

Una de las Moiras...¿O Gorgona? said...

La contingencia nos sobrepasa y pronto indagamos en "un aquel" que manipula el timón.Resistimos y.../ Un rostro henchido. Es el otro, los ojos del otro. En el Spleen de París, Baudelaire se asombra de los ojos de esos otros, tan ajenos; de esos otros que pronto serían él o la modernidad a golpe de timón: nosotros después de la modernidad.

Ahh por cierto, como me recordó un tango cuyo titulo ahora no recuerdo y cuyas letras no vienen a mi mente... ;) La contingencia, la contingencia. Ya volveré con café en mano para cantarte un pedacito.

Freyja said...

uiiii Me causo tristeza, vemos a tantos de ellos en la calle
Sin saber que los llevó a esa vida y a esa soledad
La vida nos puede cambiar en segundos
Mil besitos amigo y una hermosa semana


Besos y sueños

Isabel Romana said...

Una buena reflexión. La diferencia entre ellos y nosotros es nada, casi nada. Para mí, la marginación es una cuestión de grado. Besos, querida amiga.

TERESA said...

O menos...

Laura said...

A veces pienso que todos tenemos algo de linyera: un carro lleno de tesoros muy valiosos de baja cotización en el mercado, una figura vagabunda a veces, muchos sueños y gran fragilidad.
Bellísimo lo que has escrito
Abrazos y hasta la vuelta

Tontograve said...

o un mal dia
o una conciencia mas amplia.

....

Muy agradecido por vuestro regalo, mi madre aun no deja de leerlo, aun no cree la dedicatoria y va leyendo los poemas en silencio.

Gracias.

Umma1 said...

Mmm,muy fuerte esa imagen del golpe de timón y qué verdad, amigo.
En estos días de frío, miro a estas personas con más dolor que el acostumbrado.
Me gusta con locura el inverno, y es un gusto que me hace sentir egoísta cuando vea a tanta gente sin techo.

Un abrazo

Las telepatéticas said...

¿Por qué ese timón, casi siempre, gira para el lado opuesto al que nos gustaría?

Ondina said...

Así es,en una bifurcación del camino,la vida,caprichosa ella,hace que se junten coincidencias,hechos a veces fortuitos,a veces no tanto,y algunos infelices así acaban.

Abrazos

gaitero en el exilio said...

da que pensar desde luego.

tus palabras me han hecho pensar en un hombre que vi ayer, tal cual has descrito, de hecho cuando estaba leyendolo dije, yo le conozco...

un saludo

princess olie said...

Fernando:

Como tu poesía
- que yo denomino "urbana" -
invita a la reflexión,
tengo para ti un regalo
en mi blog...

Es un premio.

Te lo he dado con
muuuuuuuuuucho cariño y respeto.

Abrazos:

olie

¡¡TE ESPERO!!

belita said...

Lo peor de todo es que juzgamos sus vidas sin darnos cuenta casi nunca que un día podriamos ser ellos.

Mariana said...

Que golpe de despertador el que me han dado tus palabras

lavacamariposa said...

le cuento que me gustan mucho las narices rotas,
un abrazo en la madrugada :)

Cata Fdez said...

soñé contigo... no conozco tu cara, pero te vi, y cuando recordé tu nombre ahí estabas, que buena!!!

almaenamorada said...

Flechas señalando fuertes lecciones de vida..flechas que en un largo sangrar impregnan y nos marcan que a un "simple" paso se puede sufrir de lo mismo..

Es duro, es real el mensaje de tu poesía, amigo.
Te dejo besoss!
muchos!****

Abril Lech said...

Un límite que hace la diferencia, (el del golpe de timón) y que generalmente tiene también una dosis -considerable- de suerte y espfuerzo personal.

En días de frío intenso, como han sido los últimos, ojalá este retrato fuera menos común de lo que las calles nos muestran.

Mis besos...

UMA said...

Creo que a veces olvidamos lo privilegiados que somos.
Un abrazo, Fer

Freyja said...

la vida es un viceversa, estamos en la cima por un instante y luego en la penumbra de la desgracia
un lindo fin de semana y que estes muy bien
uiii que el frio no nos congele, muchos cariño amigo
besitos


besos y sueños

Lety said...

Yo creo Fernando, que la mano firme sobre el timón en cualquier tiempo, hace la diferencia.

Un abrazo enorme para ambos

Máximo Ballester said...

Che aquí tenés cosas buenas. Lo del golpe de timón es genial, te felicito. Sigo leyendo y te vuelvo a comentar en otro momento.

Va otro abrazo.