Followers

Monday, March 23, 2009

La tormenta

El instinto le sugirió
saltar por la borda
de ese amor
a punto de naufragar.

Hizo caso omiso.

Cuando el bauprés
y el trinquete
terminaron aplastados
entre los acantilados,
pretendió retroceder
en el tiempo pero,
la tormenta que
se abatía sobre
los estrechos canales
del alma,
le borró la visión
para siempre.

27 comments:

Adolfo Payés said...

Bello el cambio en tu blog..

el poema precioso..

saludos fraternos con cariño

besos

Fernando said...

y volver atrás no es renacer tan sólo es recuerdo...abrazos.

Camille Stein said...

el momento del no-retorno

cuando la singladura conduce inevitablemente al naufragio

y el mar cierra los caminos de la retirada


un abrazo

Claudia Perotti said...

Simplesmente lindo!
Beijinhosssssssss

La peor de todas said...

No sé porqué, pero nos quedamos. Y vemos el barco hacer agua y los roqueríos. Pero el miedo a perder el amor nos deja atontados de frío. Y terminamos ahogados entre los restos de un navío que nunca debió ser y lo sabíamos.
Un abrazo
M.

Mar said...

Es extraño el abismo
Seduce
y no seduce.
Saltamos por la borda y
no.

Algo un tanto oblicuo sucede
cuando el espacio sobra y el sentido
se agota.

Ensayamos cegueras y luego no sabemos cómo regresar.

Miguel said...

Lo mejor de las tormentas es que cuando pasan nos dejan ver todo mejor.


Casi siempre...

Cecilia said...

Hermosamente dicho, después de un naufragio, aunque sobrevivamos, no volvemos a ser los mismos. Abrazo.

Bohemia said...

una aguerrida lucha entre las olas de su corazon...

Bss

Isabel Romana said...

Magnífica comparación entre dos naufragios. Ambos igual de desoladores... Un abrazo enorme.

Máximo Ballester said...

Firmo lo que dice Mar. Acertadísimo.

Es que el amor puede con algunos instintos y perdemos la brújula, y cuántas veces nos hemos alegrado de perderla.

Abrazazo amigo.

lully desnuda said...

Una tormenta con delicadas sensaciones agridulces por esas imágenes borradas pero con la vitalidad de la calma que deja.

Un abrazo apreciado Fer!

Trini said...

Una vez que el amor escora, qué difícil, por no decir imposible, es enderezarlo...

Muy bello, Fernando.

Un abrazo y gracias por felicitarme por mi "hijo"

Poetiza said...

No hay vuelta atras cuando decidimos afrontar la tormenta de amor. Besos, cuidate.

Art Pepper said...

Así pasa cuando no se hace caso. Un abrazo.

alkerme said...

Las del alma son las peores tormentas, sin duda...

Besos

TERESA said...

Vemos que se termina, pero nos quedamos hay...intentando arreglar algo que ya no tiene solucion.

Maybe said...

Cuántos naufragos siguen zarpando a pesar de las tormentas...
Un abrazo.

PIER BIONNIVELLS said...

Bendita tormenta que llegas sin aviso. y nos arrasas el alma y el corazón sin permiso.Que tengas un buen fin de semana.
Un abrazo.

La sonrisa de Hiperión said...

La tormenta es el estado de ánimo que uno lleva dentro en cualquier batalla....


Saludos!

Rodrigo said...

vaya...pensé que ya había dejado letras por aquí.

decía que el mar tiene algo de espejismos...esos que aparentar dejarnos ciegos, pero no es tal, después de la explosión de la espuma, todo está de nuevo allí..tan claro como al principio.

un abrazo, un abrazo allende la cordillera

MORGANA said...

bellísimo poema, mi querido amigo.
besitos primaverales.

Algaire said...

Buenísimo este poema, te felicito. Voy a volver a leerlo antes de marchar de tu blog.
Un abrazo

lully said...

Ah! el cambio no te lo había dicho, muy clásico y agradable.

Besitos!

María Narro said...

es muy dificil saber cuando saltar sin considerarte un cobarde.
besos.

Gabriela said...

Como un nuevo Leandro naufragó.
besos y abrazos.

Malena said...

En cuestiones de amor deberíamos hacer caso al instinto que muchas veces deja su plaza al sentido común, pero nos volvemos dolorosamente irracionales y nos hundimos entre oleadas de dolor.

Un abrazo, Fernando.