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Monday, October 16, 2006

Historias comunes

Los había seguido
toda la tarde;
desde el encuentro
en la entrada lateral
del museo;
cuando alcanzaron un taxi
y descendieron
en el hotel por horas;
y, finalmente, tras caminar
pocas cuadras,
hasta la confitería frente a
la plaza.

Sentado en el banco
junto a la fuente,
analizó todas las
alternativas posibles:
entrar al local,
esperarlos a que salieran
o, bien, aguardarla
cuando llegara a casa.

La última no le pareció viable
por los niños que, a esa hora,
estarían con la abuela.
La calle, tampoco le sedujo: mucho
tráfago y gente saliendo de las
oficinas.

Entonces, la primera
era la más potable:
luces de colores y
espejos refulgentes.

Aspiró profundamente,
trago saliva,
aflojó el nudo
de la corbata,
abrió el portafolio
de fino cuero
y empuñó la automática
comprada el día anterior.

20 comments:

Lety said...

Ay Dios pobrecitos, pero se lo buscaron, además pobres niños,

Don Fernando, toda una tragedia en escasos y potentes versos

Rantes said...

los celos te han acompañado el último tiempo, ojalá que hayan alcanzado a terminar.....
un abrazo, chau

nika said...

veo que vuelve por acá el tema de los celos y la fatalidad, es como una especie de tragedia griega en donde la fatalidad está siempre presente.

abrazos

Bohemia said...

Crónica de una muerte anunciada...Como tantas otras...que horror!!

Me encanta como escribes, tus pequeñas pero intensos textos, que abarcan en unas líneas una historia con su trama, nudo y desenlace...increible!!!

Muchos besos

Cata Fdez said...

... tanta rabia contenida, derramada en cada fibra, perseguida en cada letra... libera... libera...

La trompetista de Falopio said...

Rabiosa fantasía puesta en verso. Ha de ser eso que llaman "sublimación." Saludos mil.

indianguman said...

uy, la pillaron chanchita, cómo diríamos en Chile...

Bueno, como siempre

Abrazos!

Olie said...

"El que obra mal,
no espere bien"

Los crímenes pasionales siempre tienen ese estampido de los celos,
de la premeditación, del ánimo frío y tranquilo de matar, de castigar.

¿No sería mejor decir la verdad,
antes que ser infiel?
¿Irse con el nuevo amor,
antes que engañar al antiguo?
¿Evitar la tragedia
antes que tejerla?

Muy bueno, Fernando.
Me encantan tu poemas que dan frío.

Abrazos,

olie
17-oct-2006

Amapola said...

Me alcanza para degustar la ambrosía de la venganza, la dulce, la que se sirve fría, la desconsolada.
Me alcanza para eso y más, con tus letras, siempre más.

Un beso de opio mi amigo.

Laura said...

Crimen pasional, lo llaman algunos.
No sabía que tus historias de "celos" también tienen estos finales.
Impactante!

M.C said...

con mucha y fuerza y rabia
como son siempre los celos

Pancha said...

y los conocía, la rutina, lo que hacían y cómo encontrarlos... que triste... un abrazo D. F.

Uma -La rubia del Muelle- said...

Seres apasionados, pasionales, de ese amor candente de la base del centro de uno mismo...he trabajado mis celos y no he llegado a esa instancia...
Quien no ha tenido esa fantasìa:)
Beso, Fgiucich

Ondina said...

Caramba ! Sabía que la cosa no podía acabar bien,pero no me esperaba tan trágico final

Umma1 said...

wow,...
Entre Baakanit y vos ahora, me están haciendo estremecer ;)

Saludos

Ipnauj said...

Amor pintado de rojo y con olor a muerte.

Un gran saludo.

Tontograve said...

una automatica...
interesante soluciòn.

Manuela said...

A veces la vida deja pocas alternativas, pero, hay que buscarlas. La automática, no obstante, es muy atractiva.

George said...

será que leo muy apresurado pero creo que al final hay un asalto... o me equivoco ... :-S

eduardodegortari said...

Me agradó mucho. Es muy claro que todo depende del final, el cual me parece bien resuelto. SIn embargo me hubiera gustado más en prosa.