Sopesó las
pruebas de la traición
clavadas como espinas
en la ecuación de
sus dudas,
y vislumbró en el oriente
del desánimo
si valía la pena
matar...o morir.
Followers
Monday, January 31, 2011
Monday, January 10, 2011
Vacaciones de verano
Queridos amigos:
Me tomo unas vacaciones hasta fin de Enero.
Prometo volver.
Abrazos para todos.
Fernando Giucich
Me tomo unas vacaciones hasta fin de Enero.
Prometo volver.
Abrazos para todos.
Fernando Giucich
Monday, January 03, 2011
Definición
Definirte,
es encontrar en
la síntesis apretada
de tu belleza,
el sinónimo casi infinito
de tu estampa,
aquella que me deslumbró
una noche de San Juan.
es encontrar en
la síntesis apretada
de tu belleza,
el sinónimo casi infinito
de tu estampa,
aquella que me deslumbró
una noche de San Juan.
Monday, December 27, 2010
El lado equivocado
La pincelada del viento
va caminando
por el temblor
de tus labios y,
temo, al mirarte,
que el desparpajo
de la vida
incline la balanza
hacia el lado equivocado.
va caminando
por el temblor
de tus labios y,
temo, al mirarte,
que el desparpajo
de la vida
incline la balanza
hacia el lado equivocado.
Monday, December 20, 2010
Descanso navideño
Queridos amigos:
Les deseo a todos una muy felíz Navidad!!!
Nos vemos la próxima semana.
Abrazos.
Fernando Giucich
Les deseo a todos una muy felíz Navidad!!!
Nos vemos la próxima semana.
Abrazos.
Fernando Giucich
Monday, December 13, 2010
Momento
Debo estar preparado
para cuando llegue
el momento;
abrir las canceles
de cristales rojos
para dar paso
a esa bella dama
que conjuga,
en morfema de tiempo,
la fascinante historia
dibujada en el silencio
de la noche.
para cuando llegue
el momento;
abrir las canceles
de cristales rojos
para dar paso
a esa bella dama
que conjuga,
en morfema de tiempo,
la fascinante historia
dibujada en el silencio
de la noche.
Monday, December 06, 2010
Luciérnagas
Usted le exige demasiado,
mi niña,
a este titiritero
armador de fantasías
hilvanadas en versos
aparentes,
que le narre historias
de hadas encendidas,
sumergidas en la magnitud
de las luciérnagas mágicas.
mi niña,
a este titiritero
armador de fantasías
hilvanadas en versos
aparentes,
que le narre historias
de hadas encendidas,
sumergidas en la magnitud
de las luciérnagas mágicas.
Sunday, November 28, 2010
Tierra colorada
Las raíces permanecieron
intactas, aferradas a las
profundidades de la
tierra colorada,
pero las ramas
con sus hojas mustias
lucían, a la luz intensa
del poniente,
las arrugas cortantes
de un pretérito
cada vez más lejano.
intactas, aferradas a las
profundidades de la
tierra colorada,
pero las ramas
con sus hojas mustias
lucían, a la luz intensa
del poniente,
las arrugas cortantes
de un pretérito
cada vez más lejano.
Saturday, November 20, 2010
Aviso
Estoy de viaje hasta el próximo 28 de noviembre, razón por la cual no podré visitarlos como se merecen.
Hasta la vuelta y abrazos.
FGiucich
Hasta la vuelta y abrazos.
FGiucich
Monday, November 15, 2010
Carta abierta a Lety Ricardez
Mi querida Lety:
Esta tu casa hoy baja la cortina y te acompaña en ese camino donde la resignación es el eslabón que el alma tiene como último recurso.
La partida de Don Agustín es dolorosa: se ha ido el esposo, el padre, el amigo, y las sombras de la muerte no encuentran, en este momento, el viento que despeje los negros nubarrones. Saberte en este trance y no poder darte un abrazo, me llena de tristeza.
Se, con certeza, que tu espíritu está templado para soportar la peor de las tormentas y tu pluma, privilegio de los elegidos, te dará la fuerza necesaria para restañar esa herida que duele y mucho.
Algo que no alcancé a comentarte en nuestra comunicación telefónica de esta tarde, es que el sábado, conversando con Cecilia nos acordamos de tí, rememorando aquellos momentos de nuestras pláticas oaxaqueñas. Es como si alguien nos estuviera avisando o, quizás, llamando.
Junto con ella, te hago llegar el abrazo más profundo y sentido para tí y tus hijos.
Te queremos mucho.
Fernando.
Esta tu casa hoy baja la cortina y te acompaña en ese camino donde la resignación es el eslabón que el alma tiene como último recurso.
La partida de Don Agustín es dolorosa: se ha ido el esposo, el padre, el amigo, y las sombras de la muerte no encuentran, en este momento, el viento que despeje los negros nubarrones. Saberte en este trance y no poder darte un abrazo, me llena de tristeza.
Se, con certeza, que tu espíritu está templado para soportar la peor de las tormentas y tu pluma, privilegio de los elegidos, te dará la fuerza necesaria para restañar esa herida que duele y mucho.
Algo que no alcancé a comentarte en nuestra comunicación telefónica de esta tarde, es que el sábado, conversando con Cecilia nos acordamos de tí, rememorando aquellos momentos de nuestras pláticas oaxaqueñas. Es como si alguien nos estuviera avisando o, quizás, llamando.
Junto con ella, te hago llegar el abrazo más profundo y sentido para tí y tus hijos.
Te queremos mucho.
Fernando.
Monday, November 08, 2010
Celos (II)
Pasé la noche en vela
fumando un cigarrillo
tras otro,
contemplando el huir
de las nubes
a caballo de los cerros.
Recién a la madrugada,
cuando los destellos recelosos
del poniente,
alumbraron el jardín
de invierno, intenté
tomar el teléfono.
Pero el vocear de la conciencia
y el fuego de mis entrañas,
impidieron que te
llamara.
Cómo decirte,
sin odios ni rencores que,
caminando por el prado
te ví, tomados de la mano,
con aquel bastardo
que todavía es tu marido.
X/2006
fumando un cigarrillo
tras otro,
contemplando el huir
de las nubes
a caballo de los cerros.
Recién a la madrugada,
cuando los destellos recelosos
del poniente,
alumbraron el jardín
de invierno, intenté
tomar el teléfono.
Pero el vocear de la conciencia
y el fuego de mis entrañas,
impidieron que te
llamara.
Cómo decirte,
sin odios ni rencores que,
caminando por el prado
te ví, tomados de la mano,
con aquel bastardo
que todavía es tu marido.
X/2006
Monday, November 01, 2010
Candilejas
En los trazos imperfectos
de aquel rostro
que apretaba sus labios
en el fino cristal de la copa,
creí reconocer la sombra
de una mirada que,
otrora,
iluminó las candilejas
de mi vida.
de aquel rostro
que apretaba sus labios
en el fino cristal de la copa,
creí reconocer la sombra
de una mirada que,
otrora,
iluminó las candilejas
de mi vida.
Monday, October 25, 2010
Archivo
En los archivos
de los amores
contrariados,
nuestra historia
radica en
la carpeta
de los casos
perdidos.
de los amores
contrariados,
nuestra historia
radica en
la carpeta
de los casos
perdidos.
Monday, October 18, 2010
Kirieleison
Nunca intentes abrir
las puertas del destino;
tras ellas,
pernoctan las riendas
que manejan tu vida
y pueden,
en un arrebato de furia,
desmadrarse en un
kirieleison pérfido
y despiadado.
las puertas del destino;
tras ellas,
pernoctan las riendas
que manejan tu vida
y pueden,
en un arrebato de furia,
desmadrarse en un
kirieleison pérfido
y despiadado.
Monday, October 11, 2010
Trebejos
Severos fueron
los ritos iniciáticos
en esa noche tortuosa
donde los sueños
eran síndromes
casi elocuentes
de la locura que,
oronda, paseaba
en los trebejos
de su torturado
espítitu.
los ritos iniciáticos
en esa noche tortuosa
donde los sueños
eran síndromes
casi elocuentes
de la locura que,
oronda, paseaba
en los trebejos
de su torturado
espítitu.
Monday, October 04, 2010
Flor en primavera
Me tomó de la mano
para revelar que,
más allá de la blusa
había secretos bien
guardados.
Cuando descubrí
que la seda de su vientre
escondía el cielo y la tierra,
me perdí entre sus piernas
conjugando el perentorio
deseo de encontrar
la eternidad.
La tinta de sus cabellos
me sirvió para escribir
el catecismo de la lujuria.
Había perdido la noción
de las horas,
cuando apoyé la cabeza
en el valle de sus pechos
desnudos
para escuchar el murmullo
de la pasión ya dormida.
Por un instante soñé
que el hechizo me había
regalado los años perdidos,
más el despertar de la
mañana, desplegó
la realidad intangible,
esa demostración clara
y precisa que el paso
de la vida, es como
la burbuja engañosa
en copa de cristal.
Dejé unos billetes
sobre las cobijas sudadas
y, temiendo enamorarme
de esa flor en primavera
me fuí silbando,
muy quedamente,
un viejo valsecito peruano.
VIII/2006
para revelar que,
más allá de la blusa
había secretos bien
guardados.
Cuando descubrí
que la seda de su vientre
escondía el cielo y la tierra,
me perdí entre sus piernas
conjugando el perentorio
deseo de encontrar
la eternidad.
La tinta de sus cabellos
me sirvió para escribir
el catecismo de la lujuria.
Había perdido la noción
de las horas,
cuando apoyé la cabeza
en el valle de sus pechos
desnudos
para escuchar el murmullo
de la pasión ya dormida.
Por un instante soñé
que el hechizo me había
regalado los años perdidos,
más el despertar de la
mañana, desplegó
la realidad intangible,
esa demostración clara
y precisa que el paso
de la vida, es como
la burbuja engañosa
en copa de cristal.
Dejé unos billetes
sobre las cobijas sudadas
y, temiendo enamorarme
de esa flor en primavera
me fuí silbando,
muy quedamente,
un viejo valsecito peruano.
VIII/2006
Monday, September 27, 2010
La cita
La esperé en el parque
frente al rosedal
de aquel otoño
teñido de amarillo
en la copa de los árboles.
Soplaba un leve
viento sur
y un escalofrio
echó raíces en
la agonía de la tarde.
En el bolsillo de la campera
estaba la carta escrita
con mano temblorosa
como si el temor de las
letras pudieran herir
al ser leídas.
Cuando asomó su figura
sobre el sendero de
pedregullos marrones
y la ví venir,
sentí que el silencio
de las primeras sombras
serían los únicos testigos
de aquella cita.
Ajusté la bufanda,
apagué el cigarrillo,
y me dispuse a escucharla
sabiendo, de antemano,
que el arrepentimiento
no serviría para nada.
VII/2006
frente al rosedal
de aquel otoño
teñido de amarillo
en la copa de los árboles.
Soplaba un leve
viento sur
y un escalofrio
echó raíces en
la agonía de la tarde.
En el bolsillo de la campera
estaba la carta escrita
con mano temblorosa
como si el temor de las
letras pudieran herir
al ser leídas.
Cuando asomó su figura
sobre el sendero de
pedregullos marrones
y la ví venir,
sentí que el silencio
de las primeras sombras
serían los únicos testigos
de aquella cita.
Ajusté la bufanda,
apagué el cigarrillo,
y me dispuse a escucharla
sabiendo, de antemano,
que el arrepentimiento
no serviría para nada.
VII/2006
Monday, September 20, 2010
Celos (III)
La lumbre del cigarro
delataba una figura
en la penumbra
como presagio del alba.
Era el segundo pitillo
que gastaba desde la
medianoche, mientras
la tensa espera
olía a tabaco y revancha.
Horas atrás, en el velorio
del tuerto Gutiérrez,
le birlaron la dama.
Cuando intentó dar los pésames
a la pulposa hija del finado,
su imaginaria pretendida,
el encargado del guinche
le ganó de mano.
Más veterano en esas lides
el guinchero de labia entradora
acaparó la atención
de la desconsolada niña,
casi toda la noche.
Por esa razón
y unas cuantas más
que no valían la pena recordar,
el desdichado galán,
con los puños bien apretados,
aguardaba la salida del susodicho,
para arreglar cuentas, si posible,
por las malas y no por las buenas.
IV/2007
delataba una figura
en la penumbra
como presagio del alba.
Era el segundo pitillo
que gastaba desde la
medianoche, mientras
la tensa espera
olía a tabaco y revancha.
Horas atrás, en el velorio
del tuerto Gutiérrez,
le birlaron la dama.
Cuando intentó dar los pésames
a la pulposa hija del finado,
su imaginaria pretendida,
el encargado del guinche
le ganó de mano.
Más veterano en esas lides
el guinchero de labia entradora
acaparó la atención
de la desconsolada niña,
casi toda la noche.
Por esa razón
y unas cuantas más
que no valían la pena recordar,
el desdichado galán,
con los puños bien apretados,
aguardaba la salida del susodicho,
para arreglar cuentas, si posible,
por las malas y no por las buenas.
IV/2007
Monday, September 13, 2010
Barranca abajo
La primera noche
nos fuimos de copas
al boliche de la bahía
hoy, un destartalado
depósito de cueros.
Volvía yo de un largo
y tedioso viaje,
ella de un divorcio
contradictorio.
La música
y los tragos hicieron
el resto.
La pasión caminó
sin prisa y sin pausas
por la cabecera de bronce
y el susurro de la brisa
marinera,
aplacó el instinto de dos
seres solitarios.
Cuando las luces del alba
alumbraron el borde
de la cama,
me levanté muy despacio
para no despertarla.
La magia había muerto con
las últimas sombras.
Tomé el saco arrugado,
cerré la puerta con cuidado
y me fui fumando
barranca abajo.
VIII/2006
nos fuimos de copas
al boliche de la bahía
hoy, un destartalado
depósito de cueros.
Volvía yo de un largo
y tedioso viaje,
ella de un divorcio
contradictorio.
La música
y los tragos hicieron
el resto.
La pasión caminó
sin prisa y sin pausas
por la cabecera de bronce
y el susurro de la brisa
marinera,
aplacó el instinto de dos
seres solitarios.
Cuando las luces del alba
alumbraron el borde
de la cama,
me levanté muy despacio
para no despertarla.
La magia había muerto con
las últimas sombras.
Tomé el saco arrugado,
cerré la puerta con cuidado
y me fui fumando
barranca abajo.
VIII/2006
Monday, September 06, 2010
La línea imperfecta
La línea imperfecta
que separa la vida
de la muerte,
está hoy presente
en la rutina de las
horas desapacibles.
Ha pasado el tiempo
sin tí, mujer primigenia,
y mis fantasías
te siguen buscando
en los rosales dispersos
prendidos en la cuerdas
de tu guitarra.
que separa la vida
de la muerte,
está hoy presente
en la rutina de las
horas desapacibles.
Ha pasado el tiempo
sin tí, mujer primigenia,
y mis fantasías
te siguen buscando
en los rosales dispersos
prendidos en la cuerdas
de tu guitarra.
Subscribe to:
Posts (Atom)