En los archivos
de los amores
contrariados,
nuestra historia
radica en
la carpeta
de los casos
perdidos.
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Monday, October 25, 2010
Monday, October 18, 2010
Kirieleison
Nunca intentes abrir
las puertas del destino;
tras ellas,
pernoctan las riendas
que manejan tu vida
y pueden,
en un arrebato de furia,
desmadrarse en un
kirieleison pérfido
y despiadado.
las puertas del destino;
tras ellas,
pernoctan las riendas
que manejan tu vida
y pueden,
en un arrebato de furia,
desmadrarse en un
kirieleison pérfido
y despiadado.
Monday, October 11, 2010
Trebejos
Severos fueron
los ritos iniciáticos
en esa noche tortuosa
donde los sueños
eran síndromes
casi elocuentes
de la locura que,
oronda, paseaba
en los trebejos
de su torturado
espítitu.
los ritos iniciáticos
en esa noche tortuosa
donde los sueños
eran síndromes
casi elocuentes
de la locura que,
oronda, paseaba
en los trebejos
de su torturado
espítitu.
Monday, October 04, 2010
Flor en primavera
Me tomó de la mano
para revelar que,
más allá de la blusa
había secretos bien
guardados.
Cuando descubrí
que la seda de su vientre
escondía el cielo y la tierra,
me perdí entre sus piernas
conjugando el perentorio
deseo de encontrar
la eternidad.
La tinta de sus cabellos
me sirvió para escribir
el catecismo de la lujuria.
Había perdido la noción
de las horas,
cuando apoyé la cabeza
en el valle de sus pechos
desnudos
para escuchar el murmullo
de la pasión ya dormida.
Por un instante soñé
que el hechizo me había
regalado los años perdidos,
más el despertar de la
mañana, desplegó
la realidad intangible,
esa demostración clara
y precisa que el paso
de la vida, es como
la burbuja engañosa
en copa de cristal.
Dejé unos billetes
sobre las cobijas sudadas
y, temiendo enamorarme
de esa flor en primavera
me fuí silbando,
muy quedamente,
un viejo valsecito peruano.
VIII/2006
para revelar que,
más allá de la blusa
había secretos bien
guardados.
Cuando descubrí
que la seda de su vientre
escondía el cielo y la tierra,
me perdí entre sus piernas
conjugando el perentorio
deseo de encontrar
la eternidad.
La tinta de sus cabellos
me sirvió para escribir
el catecismo de la lujuria.
Había perdido la noción
de las horas,
cuando apoyé la cabeza
en el valle de sus pechos
desnudos
para escuchar el murmullo
de la pasión ya dormida.
Por un instante soñé
que el hechizo me había
regalado los años perdidos,
más el despertar de la
mañana, desplegó
la realidad intangible,
esa demostración clara
y precisa que el paso
de la vida, es como
la burbuja engañosa
en copa de cristal.
Dejé unos billetes
sobre las cobijas sudadas
y, temiendo enamorarme
de esa flor en primavera
me fuí silbando,
muy quedamente,
un viejo valsecito peruano.
VIII/2006
Monday, September 27, 2010
La cita
La esperé en el parque
frente al rosedal
de aquel otoño
teñido de amarillo
en la copa de los árboles.
Soplaba un leve
viento sur
y un escalofrio
echó raíces en
la agonía de la tarde.
En el bolsillo de la campera
estaba la carta escrita
con mano temblorosa
como si el temor de las
letras pudieran herir
al ser leídas.
Cuando asomó su figura
sobre el sendero de
pedregullos marrones
y la ví venir,
sentí que el silencio
de las primeras sombras
serían los únicos testigos
de aquella cita.
Ajusté la bufanda,
apagué el cigarrillo,
y me dispuse a escucharla
sabiendo, de antemano,
que el arrepentimiento
no serviría para nada.
VII/2006
frente al rosedal
de aquel otoño
teñido de amarillo
en la copa de los árboles.
Soplaba un leve
viento sur
y un escalofrio
echó raíces en
la agonía de la tarde.
En el bolsillo de la campera
estaba la carta escrita
con mano temblorosa
como si el temor de las
letras pudieran herir
al ser leídas.
Cuando asomó su figura
sobre el sendero de
pedregullos marrones
y la ví venir,
sentí que el silencio
de las primeras sombras
serían los únicos testigos
de aquella cita.
Ajusté la bufanda,
apagué el cigarrillo,
y me dispuse a escucharla
sabiendo, de antemano,
que el arrepentimiento
no serviría para nada.
VII/2006
Monday, September 20, 2010
Celos (III)
La lumbre del cigarro
delataba una figura
en la penumbra
como presagio del alba.
Era el segundo pitillo
que gastaba desde la
medianoche, mientras
la tensa espera
olía a tabaco y revancha.
Horas atrás, en el velorio
del tuerto Gutiérrez,
le birlaron la dama.
Cuando intentó dar los pésames
a la pulposa hija del finado,
su imaginaria pretendida,
el encargado del guinche
le ganó de mano.
Más veterano en esas lides
el guinchero de labia entradora
acaparó la atención
de la desconsolada niña,
casi toda la noche.
Por esa razón
y unas cuantas más
que no valían la pena recordar,
el desdichado galán,
con los puños bien apretados,
aguardaba la salida del susodicho,
para arreglar cuentas, si posible,
por las malas y no por las buenas.
IV/2007
delataba una figura
en la penumbra
como presagio del alba.
Era el segundo pitillo
que gastaba desde la
medianoche, mientras
la tensa espera
olía a tabaco y revancha.
Horas atrás, en el velorio
del tuerto Gutiérrez,
le birlaron la dama.
Cuando intentó dar los pésames
a la pulposa hija del finado,
su imaginaria pretendida,
el encargado del guinche
le ganó de mano.
Más veterano en esas lides
el guinchero de labia entradora
acaparó la atención
de la desconsolada niña,
casi toda la noche.
Por esa razón
y unas cuantas más
que no valían la pena recordar,
el desdichado galán,
con los puños bien apretados,
aguardaba la salida del susodicho,
para arreglar cuentas, si posible,
por las malas y no por las buenas.
IV/2007
Monday, September 13, 2010
Barranca abajo
La primera noche
nos fuimos de copas
al boliche de la bahía
hoy, un destartalado
depósito de cueros.
Volvía yo de un largo
y tedioso viaje,
ella de un divorcio
contradictorio.
La música
y los tragos hicieron
el resto.
La pasión caminó
sin prisa y sin pausas
por la cabecera de bronce
y el susurro de la brisa
marinera,
aplacó el instinto de dos
seres solitarios.
Cuando las luces del alba
alumbraron el borde
de la cama,
me levanté muy despacio
para no despertarla.
La magia había muerto con
las últimas sombras.
Tomé el saco arrugado,
cerré la puerta con cuidado
y me fui fumando
barranca abajo.
VIII/2006
nos fuimos de copas
al boliche de la bahía
hoy, un destartalado
depósito de cueros.
Volvía yo de un largo
y tedioso viaje,
ella de un divorcio
contradictorio.
La música
y los tragos hicieron
el resto.
La pasión caminó
sin prisa y sin pausas
por la cabecera de bronce
y el susurro de la brisa
marinera,
aplacó el instinto de dos
seres solitarios.
Cuando las luces del alba
alumbraron el borde
de la cama,
me levanté muy despacio
para no despertarla.
La magia había muerto con
las últimas sombras.
Tomé el saco arrugado,
cerré la puerta con cuidado
y me fui fumando
barranca abajo.
VIII/2006
Monday, September 06, 2010
La línea imperfecta
La línea imperfecta
que separa la vida
de la muerte,
está hoy presente
en la rutina de las
horas desapacibles.
Ha pasado el tiempo
sin tí, mujer primigenia,
y mis fantasías
te siguen buscando
en los rosales dispersos
prendidos en la cuerdas
de tu guitarra.
que separa la vida
de la muerte,
está hoy presente
en la rutina de las
horas desapacibles.
Ha pasado el tiempo
sin tí, mujer primigenia,
y mis fantasías
te siguen buscando
en los rosales dispersos
prendidos en la cuerdas
de tu guitarra.
Monday, August 30, 2010
Tus ojos
Nadie entiende
el idioma de tus ojos,
salvo yo,
que camino por tus mejillas
en las noches
de plenilunio.
VIII/2007
el idioma de tus ojos,
salvo yo,
que camino por tus mejillas
en las noches
de plenilunio.
VIII/2007
Monday, August 23, 2010
La libertad
Estoy cansado de vivir con la angustia de no saber si la libertad es real, o está dibujada en la grises paredes de la imaginación.
Monday, August 16, 2010
Vorágine
En la vorágine de las noches sin tiempo, cuando el alma presiente la tormenta, percibo que el rubor de tus mejillas, me marca el camino de regreso.
Monday, August 09, 2010
Monday, August 02, 2010
La fugacidad del pensamiento.
En la orilla de mis recuerdos brilla, todavía, aquella luz que olvidaste apagar hace tiempo, allá lejos.
Sunday, July 25, 2010
Hilos de luz
Redoblan las sombras
sobre el tambor de mi vida
y un hilo de luz
asoma, tímidamente,
entre las arrugas
de aquel rostro
inolvidable.
sobre el tambor de mi vida
y un hilo de luz
asoma, tímidamente,
entre las arrugas
de aquel rostro
inolvidable.
Monday, July 12, 2010
Mis disculpas
A pesar de que la mudanza la hicimos el 5 de julio, todavía no hemos podido ordenar el apartamento, especialmente por la cantidad de libros ( son más de 1500) y otros detalles que se detectan, únicamente, cuando se empieza la vida cotidiana. Por ello, me ha sido imposible visitarles como se debe y publicar algo medianamente potable. Por otro lado, estoy viajando el 14 de julio con regreso previsto para el 20. Espero, a mi vuelta, normalizar este espacio.
Un gran abrazo para todos.
Fernando Giucich
Un gran abrazo para todos.
Fernando Giucich
Wednesday, June 16, 2010
Una corta ausencia
Me estoy mudando de apartamento y tengo todos mis archivos ( la mayoría todavía en papel y muy pocos en la pc) en cajas, razón por la cual CLARA se tomará un descanso hasta mediados de julio. Además, con todo las tareas pendientes, la inspiración está algo atascada.
En http://oloop.blogspot.com y http://frases-y-sentimientos.blogspot.com seguiré publicando porque tengo varias entradas ya programadas.
Abrazos.
Fernando Giucich
En http://oloop.blogspot.com y http://frases-y-sentimientos.blogspot.com seguiré publicando porque tengo varias entradas ya programadas.
Abrazos.
Fernando Giucich
Monday, May 24, 2010
Angustia
Cuando entendí
que eras la angustia
de un querer,
fue demasiado tarde;
los límites de mi amor
habían desaparecido
en las tinieblas de tu
corazón.
que eras la angustia
de un querer,
fue demasiado tarde;
los límites de mi amor
habían desaparecido
en las tinieblas de tu
corazón.
Monday, May 17, 2010
Escuchar
Quiero escuchar
la mejor de tus canciones,
una que sepa a jazmín
del campo o, también,
a uvas en racimos dorados
y que me duerman,
esquivando las estrellas
más allá de tu
vientre desnudo.
la mejor de tus canciones,
una que sepa a jazmín
del campo o, también,
a uvas en racimos dorados
y que me duerman,
esquivando las estrellas
más allá de tu
vientre desnudo.
Monday, May 10, 2010
Reflexión
Abiertas estaban aquellas
ventanas por donde la brisa
más suave
asomaba con la frescura
y el perfume de nuestras flores,
invitándonos a reflexionar,
sin dolor ni angustias,
si las dudas que poblaban
el firmamento de nuestras vidas
eran tan reales,
que podían ahuyentar
al amor que germinaba en el hueco
más tibio de esa tarde
primaveral.
ventanas por donde la brisa
más suave
asomaba con la frescura
y el perfume de nuestras flores,
invitándonos a reflexionar,
sin dolor ni angustias,
si las dudas que poblaban
el firmamento de nuestras vidas
eran tan reales,
que podían ahuyentar
al amor que germinaba en el hueco
más tibio de esa tarde
primaveral.
Monday, May 03, 2010
Presente
La delgada línea
que separa al pasado
del futuro,
es un presente imperfecto
que nos empuja
a correr por las cornisas
de la locura, aunque,
de tanto en tanto,
aparecen los duendes
sanadores impulsándonos
con una luz de esperanza.
que separa al pasado
del futuro,
es un presente imperfecto
que nos empuja
a correr por las cornisas
de la locura, aunque,
de tanto en tanto,
aparecen los duendes
sanadores impulsándonos
con una luz de esperanza.
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